Tips para hacerte un ordenador por piezas

¿Necesitas un ordenador? ¿Muchas  personas te han recomendado que te lo hagas por piezas y no tienes ni idea? ¿Has comprado alguna vez un ordenador y notas que te has quedado corto de prestaciones o has pagado de más? Pues no le quites ojo a estos tips para hacerte un ordenador por piezas porque cuando termines de leerlo sabrás todo lo necesario para configurar tu propio ordenador acorde a tus necesidades.

Lo primero que tienes que hacer es ponerte un presupuesto máximo como objetivo para adaptar los componentes a dicho precio.

Esto es muy importante, puesto que para cada pieza puede haber una gran variedad de precios, hay que tener claro cuál es nuestro límite.

También tienes que definir el tipo de uso que le quieres a dar a tu futuro ordenador. Normalmente hay tres grandes grupos:

Para uso básico: Navegación por Internet, ofimática, visualización de vídeos, música…etc.

Para uso de trabajo: Orientado a la productividad, trabajos con programas exigentes como diseño gráfico, máquinas virtuales, manejo de archivos pesados y/o multitarea.

Para uso de juegos (“gaming”): Centrado en la potenciación de juegos, programas de edición audio visual y varios monitores.

Recomendaciones y Tips para hacerte un ordenador por piezas

Puede darse que el uso de nuestro ordenador encaje con más de uno de los anteriores citados por lo que, después de leer estos tips para hacerte un ordenador por piezas sería inteligente combinar un poco los componentes de uno y de otro tipo de uso para adaptarlo aún más a nuestras necesidades.

ordenador-por-piezas

No hay un orden exacto para la elección de componentes pero seguiremos un orden medianamente lógico para hacerlo lo más fácil posible.

Ponga estos consejos en práctica y compruebe los resultados.

El procesador

Podríamos ver el procesador como el cerebro de nuestro ordenador encargado de realizar los cálculos de las tareas que realizamos (Abrir programas y ejecutarlos). Podríamos hablar largo y tendido de muchos aspectos pero vayamos a los más importantes:

A) Socket: Es la característica más importante. El socket es, por así decirlo, el tipo de ensamblado del procesador que tiene que coincidir con el de la placa base que más adelante escogeremos y explicaremos para qué sirve.

B) Núcleos o hilos: Un procesador puede tener varios núcleos o hilos en su interior. Cada uno de ellos es capaz de realizar una tarea por si solo o ayudar a los demás a realizar tareas más pesadas. Para no complicarlo más, podemos resumir todo este tema en: pocas tareas o tareas de poca exigencia, requerirán pocos núcleos o hilos. Varias tareas simultáneas o tareas con gran exigencia, necesitarán más núcleos o hilos.

C) Frecuencia por núcleo o hilo: Es la rapidez por la que cada núcleo o hilo es capaz de realizar los cálculos (las tareas).

D) Chip gráfico: Es un chip interno encargado de ofrecernos las características gráficas para la visualización del contenido del ordenador. Solo diferenciaremos entre los procesadores que lo tienen y los que no, dejando a un lado las comparaciones entre ellos.

Por lo general, el rendimiento de los chips gráficos integrados son básicos o, al menos, no llegan dónde si pueden llegar los chips de las tarjetas gráficas. Aunque tengamos un procesador con chip grafico integrado, siempre podremos poner una tarjeta gráfica dedicada para aumentar el rendimiento gráfico.

Entonces… ¿qué procesador necesito? Pues podríamos resumirlo de la siguiente forma:

Para un uso básico: Se entiende que vas a realizar pocas tareas o poco exigentes, así que cualquier procesador de 4 núcleos con chip gráfico integrado será suficiente ya que el precio de procesadores de 2 núcleos no supone un gran ahorro.

Para uso de trabajo: Si vas a realizar gran cantidad de tareas varias tareas exigentes, nos tendríamos que decantar por procesadores de 8 núcleos o más sin chip grafico integrado.

Para uso “gaming”: Optaremos por procesadores de 4 núcleos potentes, es decir, con frecuencias altas, o procesadores de 8 núcleos sin chip de gráficos integrados.

Actualmente, pocos son los juegos que aprovechan más de 4 núcleos o que realmente se note la diferencia de rendimiento, de ahí que 4 núcleos potentes, serán suficiente.

Para terminar, no entraremos en el debate de si es mejor Intel o AMD, para ellos hay multitud de foros y analizados que os ayudarán a terminar de elegir el procesador más adecuado.

La placa base

La placa base es, como su nombre indica, la base en la que se asienta todo y se conexiona. Podríamos verlo como las venas que llevan toda la información a los diferentes componentes del ordenador y que además tiene una serie de chips que nos proporcionan más o menos prestaciones.

Y son estas prestaciones lo más importante ya que tienen que ir en consonancia con los componentes que vamos a conectar para que todos sean compatibles y estén acorde, es decir, no tengamos “cuellos de botella”. Dicho esto, los aspectos más importantes son:

Todos estos datos vienen en las características de la placa base:

A) Socket: Mencionado anteriormente. Tenemos que comprobar que el socket de nuestra placa y nuestro procesador, son compatibles.

B) RAM: Comprobar el tipo de memoria RAM que soporta y a qué frecuencia. Veremos las características de las memorias RAM más adelante.

C) Puertos traseros: Decidir si la cantidad de puertos traseros (USB, Jack de audio, puerto Ethernet, puerto PS/2…) son suficiente para nosotros.

D) Puertos internos: Tener en cuanta sobre todo, el número de bancos para insertar las memorias RAM, si necesitamos, o no, más de una ranura PCIe x16 para insertar tarjetas gráficas, la cantidad de puertos SATA (para discos duros, SSD o lectores/grabadores de DVD), puertos USB 2.0 y 3.0 internos y poco más.

Entonces… ¿qué placa base necesito? Pues podríamos resumirlo de la siguiente forma:

Uso básico: Se entiende  que para un uso básico no se necesita una tarjeta gráfica dedicada ni gran cantidad de memoria RAM por lo que recomiendo comprar cualquier placa base que, teniendo los puertos traseros e internos que necesitemos, cueste en torno al 50% del precio de nuestro procesador. Es una regla orientativa.

Uso de trabajo: Se entiende que tendremos un procesador potente, buena cantidad de memoria RAM y una tarjeta gráfica por lo que miraremos qué cantidad, tipo y frecuencia de memoria RAM soporta.

Que tenga al menos un PCIe x16 para la tarjeta gráfica y como siempre, puertos traseros e internos según necesitemos. El precio de la placa no deberá ser inferior al 40% del precio del procesador, a modo orientativo.

Uso “gaming”: Se entiende que será un procesador y tarjeta gráfica de gama media o alta y memoria RAM moderada por lo que miraremos, más que la cantidad de RAM, la frecuencia de las mismas, que sean altas y que tenga 1 o 2 PCIe x2 por la posibilidad de poner 2 tarjetas gráficas paralelas (SLI o Crossfire).

Como siempre, mirar conectores traseros e internos y en este caso que el precio de la placa base no sea interior al 50% del coste del procesador y al 60% si vamos a usar 2 tarjetas gráficas. Recalco que son porcentajes orientativos.

Recordar mirar compatibilidades con el socket de vuestro procesador ya que si os equivocáis, no os servirá. Tomaros vuestro tiempo de revisar bien todas las características de la placa ya que será la parte más complicada y que dependiendo de la placa base elegida, podrá variar algunos de los componentes que posteriormente elijamos.

La memoria RAM

Es la parte del ordenador que almacena los datos que se están usando para desempeñar las tareas en ejecución. Sería como nuestra memoria a corto plazo.

memooria ram y tips para hacerte un ordenador por piezas

Si tenemos más memoria RAM, más tareas podremos abrir simultáneamente sin que se llene o más espacio tiene una aplicación exigente para que pueda usarla. Tendremos en cuanta lo siguiente:

A) Tipo: Dependiendo del rango de frecuencias (a continuación sabremos más acerca de ellas) las memorias RAM se catalogan en DDR1, DDR2, DDR3 o DDR4.

Actualmente las más usadas son DDR3 y DDR4. Tan solo tendremos que saber que las DDR4 trabajan con rangos de frecuencia más altos y que sea cual sea la que elijamos tienen que ser compatibles con nuestra placa base.

B) Capacidad: Actualmente los bancos o módulos de memoria RAM son de 1GB, 2GB, 4GB, 8GB o 16GB. Más adelante veremos qué capacidad necesitamos para nuestro ordenador, lo que sí es importante es mirar las especificaciones de la placa base y saber qué cantidad máxima podemos instalar, para no sobrepasarnos.

C) Frecuencia: Es la velocidad con la que la memoria es capaz de proporcionar los datos al procesador, a más frecuencia, más velocidad. Las frecuencias más usadas actualmente son 1333MHz, 1600MHz, 1866MHz, 2133MHz y 2400MHz.

Al igual que las demás características de las memorias, habrá que mirar si la placa base admite la frecuencia de memoria que deseamos o adaptarnos a la admita.

Entonces… ¿qué memorias necesito? Pues podríamos resumirlo de la siguiente forma:

Uso básico: Con 4GB de memoria DDR3 a 1333MHz o 1600MHz son suficientes. Si se quiere ir un poco más lejos, comprar 8GB.

Uso estación de trabajo: Recomiendo unos 16GB a 1866MHz si es DDR3 o a 2133MHz si es DDR4. La cantidad la podremos ampliar si fuera necesario.

Uso “gaming”: Recomiendo, al menos, 8GB de RAM DDR4 a 2133MHz o 2400MHz. Podríamos ponerle 16GB aunque no apreciaríamos apenas rendimiento en juegos.

La tarjeta gráfica

Es como un mini ordenador ya que tiene procesador gráfico, placa base y memoria. Es el componente encargado de realizar los cálculos gráficos.

comprar una tarjeta grafica para hacer un ordenador por piezas

Solo tendremos que adquirir una tarjeta gráfica si el chip grafico integrado en el procesador, no es suficiente para nuestro uso. Tendremos en cuanta lo siguiente:

A) Ranura PCI: Es el tipo de conexión por el cual se conecta a la placa base. Hoy en día casi todas son PCI express pero hay dos estándares que son 0 y 3.0.

Todas son compatibles entre sí, salvo que si a una placa madre con PCIe 2.0 le insertamos una tarjeta gráfica PCIe 3.0, funcionará a velocidad 2.0, pero funcionarían. Simplemente tendremos en cuenta que, a poder ser, sean placa madre y tarjeta gráfica, del mismo estándar.

B) Puertos traseros: Los tipos de puertos en los que podremos conectar el o los monitores. Normalmente vienen con un puerto VGA (azul), un DVI (blanco) y un HDMI. Tendremos en cuenta que tanto monitor como gráfica compartan alguno de estos puertos.

C) Memoria virtual: Es la cantidad y velocidad de memoria VRAM con la que contará nuestro ordenador para las tareas gráficas. Esta memoria es independiente a la memoria RAM del ordenador.

Las cantidades de VRAM de las tarjetas gráficas actuales van desde 1GB a 8GB y las velocidades, a grandes rasgos, se diferencian entre GDDR3 y GDDR5, siendo estas últimas, más rápidas.

D) Comparativas: Hay varias especificaciones más en las tarjetas gráficas pero al final se traducen en rendimiento, así pues, buscaremos en internet comparativas de diferentes gráficas para ver qué rendimiento real tienen, más allá de sus especificaciones.

A modo orientativo, las tarjetas gráficas de menos de 100€ se consideran de gama baja; de 100€ a 400€ gama media y superior a unos 400€ se consideran de gama alta.

Entonces… ¿qué tarjeta gráfica necesito? Pues podríamos resumirlo de la siguiente forma:

Uso básico: No necesitaremos tarjeta gráfica ya que lo normal es que tengamos un procesador con chip grafico integrado. Si aun así, quisiéramos adquirir una tarjeta gráfica dedicada para aumentar un poco el rendimiento y dejar más memoria RAM libre optaríamos por una gráfica que se adaptase a nuestras necesidades.

Si nuestro procesador no tuviera chip grafico integrado, elegiríamos cualquier grafica con al menos 1GB de memoria DDR3 sin llegar a las DDR5.

Uso de trabajo: Tendríamos que averiguar, a través de “reviews” o analizados, cual, en nuestro caso particular, se adaptaría más a nuestro uso. Como idea general, optaríamos por una tarjeta gráfica de gama media (entre 100€ y 400€) y mirar algunas tarjetas gráficas que están optimizadas especialmente para trabajos multimedia.

Uso “gaming”: Al igual que antes, miraremos analizados por internet para comparar y encontrar la mejor tarjeta gráfica adaptada a nuestras necesidades. Por lo general, hoy en día, con un monitor con resolución Full HD podemos jugar a los últimos juegos con la máxima calidad con graficas de gama media-alta (300€ aproximadamente). A partir de ahí, todo lo que queramos; una de gama media, dos de gama media-alta en paralelo (SLI o Crossfire); etc.

Recalcar que miréis por internet “reviews” y analizados ya que hay muchas tarjetas gráficas, muchos programas exigentes, muchos juegos y multitud de escenarios y usos posibles y sería eterno situarnos en cada una de las posibilidades en este post.

El disco duro y SSD (Solid State Drive)

Es el lugar dónde se almacenan todos nuestros datos, se puede decir que nuestra memoria a largo plazo. En la actualidad tenemos los discos duros convencionales y los SSD que, muy en resumen, aportan más velocidad aunque son más caros. Por ello, se suele usar un SSD para datos del sistema operativo y programas, y un HDD (disco duro) convencional, para el resto de datos.

hacer un ordenador por piezas ssd

Características del HDD:

A) Capacidad: La cantidad de almacenamiento de datos. Se miden en GB o TB (1TB = 1.000GB). Nos decantaremos por el que más se adapte a nuestras necesidades.

B) Tamaño físico: Hay dos tipos de tamaños; de 2,5” que son usados para los portátiles y por los discos SSD, o de 3,5” que son los usados normalmente para ordenadores de sobremesa, los que usaremos nosotros.

C) Interfaz: Es el tipo de conexión con la que se conectará a nuestra placa base. Hoy en día el único tipo de conexión es SATA dentro de la cual hay varias versiones según la velocidad. SATA a 1,5GBps, SATA II a 3GBps y SATA III a 6GBps.

Todos son compatibles entre sí, es decir, un HDD con SATA III se puede conectar a una placa base con conexión SATA II aunque la velocidad se limitaría a 3GBps.

Además de las características que comparten con los HDD, las características de los SSD más importantes son:

D) Velocidad de transferencia: Hay numerosos aspectos que determinan la velocidad del SSD pero nos fijaremos en los valores de escritura aleatoria y lectura aleatoria.

 Entonces… ¿qué HDD y/o SSD necesito? Pues podríamos resumirlo de la siguiente forma:

Uso básico: En la mayoría de los casos, con un disco HDD de 500GB es suficiente aunque por el poco incremento de precio, compensa adquirir un HDD de 1TB. No sería necesario la utilización de un SSD.

Uso de trabajo: Sería recomendable usar un SSD de gran tamaño, lo suficientemente grande como para albergar el sistema operativo y todos los datos que vayamos a manipular (no almacenar, sino manipular) como proyectos de vídeo, clips de vídeos, audios, máquinas virtuales, etc, ya que el SSD aportará velocidad cuando se traten con estor archivos. Añadido a este podremos tener, si lo necesitamos, un HDD de la capacidad que queramos.

Uso “gaming”: Si el importe no es problema, haremos como la configuración “estación de trabajo” pero si nos ajustamos más a necesidades reales, recomendaría un SSD de, al menos 120GB para el sistema operativo y un HDD para el resto de datos y juegos.

Sí, los juegos los podemos poner en el HDD ya que, al menos en mi experiencia, no suponen una diferencia de rendimiento entre tener los juegos en un SSD o HDD. No obstante, como mencioné anteriormente, si compramos un SSD lo suficientemente grande como para albergar todos los juegos, los incluiremos.

Fuente de alimentación

Es el componente encargado de convertir la corriente de alterna a continua, proteger y suministrar energía a todo el sistema.

fuente de alimentacion para crear un ordenador por piezas

Las características a tener en cuenta son:

A) Tamaño: Normalmente hay tres tipos de tamaños de fuentes de alimentación; las pequeñas para torres estrechas, las más estándar o ATX para torres comunes y unas un poco más alargadas que suelen ser fuentes de gran potencia que necesitan ser un poco más grandes.

Simplemente nos fijaremos un poco en las dimensiones de la fuente de alimentación y que en las especificaciones de la torre, pueda soportar dichas dimensiones.

B) Potencia: Potencia que suministra al sistema. Hay que tener en cuenta que las fuentes no suministran el 100% de su potencia al sistema sino que tienen un factor de eficiencia. A modo orientativo, las fuentes de relativa calidad suelen tener una eficiencia del 85% o superior.

Hay que tener en cuenta este dato antes de decantarnos por una potencia determinada ya que si la fuente no cuenta con una alta eficiencia quizás tendríamos que elegir otra con más potencia o la misma potencia pero con más eficiencia. Las fuentes de gama baja suelen tener una eficiencia inferior al 85%. Es recomendable siempre elegir una fuente con potencia de sobra para nuestro uso, para no tener problemas en el futuro y no exigirle tanto a la misma.

La potencia necesaria vendrá dada por el consumo del procesador y la tarjeta gráfica, si la hay, sobre todo, aunque también por la cantidad de componentes internos que tengamos (memorias RAM, discos duros, SSD, lectores DVD, etc). Hay web que calculan, e modo orientativo, el consumo de nuestro ordenador introduciendo una serie de datos, podremos usar esos resultados como referencia.

C) Protecciones: Las fuentes de gama media en adelante, cuentan además con protecciones ante irregularidades eléctricas por lo que cuantas más protecciones, mejor. Las fuentes de gama baja apenas cuentan con protecciones o son muy escasas.

D) Conexiones: Es la cantidad de cables y por lo tanto, dispositivos, que se pueden conectar a la fuente de alimentación para suministrarle electricidad.

Hay que tener muy en cuenta los dispositivos que queremos conectar y qué tipo de conectores tienen para que nuestra fuente de alimentación tenga, al menos, todos los que necesitamos. Veamos los tipos de conectores:

24pines (20+4): Conector que alimenta la placa base, es imprescindible, todas las fuentes de alimentación actuales lo tienen.

8 pines (4+4): Conector supletorio para la placa base. Algunas placas base no necesitan ninguno, o necesitan solo 4 pines. Nos aseguraremos de cuál necesita nuestra placa base, y de que la fuente de alimentación lo tenga.

SATA: Conector encargado de alimentar dispositivos SATA tales como discos duros, SSD o lectores/grabadores DVD o Blue-ray.

MOLEX: Sustituido por los actuales SATA, sirven para los discos duros y lectores DVD que aún funcionen con este tipo de conectores.

FDD: Conector para los discos Floopy (disquetera). Ya está en desuso, pocas fuentes de alimentación lo siguen incorporando. Totalmente obsoletos.

PCIe 8pines (6+2): Conectores que alimentan las tarjetas gráficas que necesiten potencia extra. Deberemos mirar cuantos conectores de este tipo necesita nuestra o nuestras tarjetas gráficas y adquirir una fuente de alimentación que los tenga.

E) Cables: Tener en cuenta la longitud de los cables ya que en torres especialmente grandes podemos tener problemas y que todos los cables no lleguen donde deseemos.

Entonces… ¿qué fuente de alimentación necesito? Pues podríamos resumirlo de la siguiente forma:

En todas las alternativas, daremos por hecho que se cumplen los requisitos de tamaño para que nos quepa en nuestra torre, que tienen todos los conectores necesarios y que los cables llegan a todos los componentes por lo que nos centraremos en las potencias y eficiencias.

Uso básico: Para este tipo de uso, se recomiendan 500W de una fuente de baja calidad (eficiencia inferior al 85%) o 400W de una fuente de calidad media o alta con más del 85%.

Uso de trabajo: Nos informaremos un poco de los consumos del procesador y sobre todo, de la tarjeta gráfica instalada. Normalmente estos datos suelen venir como TDP en el caso de los procesadores y como Potencia mínima requerida en el caso de las tarjetas gráficas. Recomiendo elegir una fuente de calidad media (superior a 30€) con un 20% más de la potencia necesaria.

Uso “gaming”: Nos informaremos un poco de los consumos del procesador y sobre todo, de la tarjeta gráfica instalada. Normalmente estos datos suelen venir como TDP en el caso de los procesadores y como Potencia mínima requerida en el caso de las tarjetas gráficas.

Recomiendo elegir fuentes de calidad media o media-alta en adelante (mayor a 50€), con la suficiente potencia para alimentar todo el sistema, teniendo en cuenta futuras ampliaciones de componentes y que cuenten con varios sistemas de protección para darle más estabilidad al sistema a la hora de necesitar mayor carga de trabajo.

El disipador o ventilador para el procesador

Es el componente encargado de enfriar el procesador. Se compone de una parte metálica que hace contacto con el procesador, y uno o más ventiladores.

También existen disipadores basados en refrigeración líquida en los que la parte metálica y el ventilador hacen enfriar el líquido de un circuito para enfriar el procesador. Las características más importantes son:

A) Compatibilidad con el socket: Cada socket tiene una serie de anclajes y el disipador que adquiramos tiene que ser compatible con ellos.

No es difícil ya que actualmente los disipadores vienen con kits con varios tipos de anclajes para varios tipos de socket, simplemente asegurarnos de que es compatible con el nuestro.

B) Dimensiones: Tener en cuenta sobre todo la altura y la anchura. Para que no nos choque con la ventana lateral de la torre si son disipadores altos y para que no nos choque con las memorias RAM si son anchos.

C) Capacidad de enfriamiento: Para saber que disipador necesitamos nos ayudaremos de “reviews” de páginas web donde encontraremos comparaciones de rendimientos.

También nos pueden dar una pista, si el fabricante lo específica, la cantidad de calor que disipa, que viene dada por el TDP.

La mayoría de los procesadores vienen con un disipador de serie que tendrá un enfriamiento bastante justo y una sonoridad bastante elevada. Siempre es mejor que nada aunque se suelen recomendar disipadores especializados.

Se consideran gama baja los disipadores hasta unos 25€ aproximadamente; gama media entre 25€ y 50€ y gama alta de 50€ en adelante.

Entonces… ¿qué disipador necesito? Pues podríamos resumirlo de la siguiente forma:

Uso básico: No es necesario un disipador especializado si tenemos el que nos viene con el procesador. Si no tuviéramos ninguno, cualquiera de gama baja nos valdría.

Uso de trabajo: De manera general, cualquier disipador de gama media o media-baja.

Uso “gaming”: Disipadores de gama media-alta o alta ya que los juegos son las tareas que más y más constantemente exigen al procesador.

Los añadidos

No se llaman como tal pero los he agrupado con ese nombre ya que son componentes que no sin indispensables para el funcionamiento de un pc. Hay multitud de ellos pero mencionaremos los más comunes que son el Grabador DVD y el Multilector de tarjetas.

El grabador DVD nos servirá tanto para poder reproducir CD´s y DVD´s como para grabarlos. El multilector de tarjetas nos servirá para poder insertar y leer una variedad de tipos de tarjetas como las SD, micro SD, DNI electrónicos, etc.

Los Grabadores DVD hoy en día son muy mue económicos y no hay diferencia de prestaciones ni datos a tener en cuenta más que saber que normalmente usan una interfaz SATA tanto para conectarlo a la placa base como para conectarlo a la fuente de alimentación y que necesitamos tener una bahía externa de 5,25” libre en nuestra torre.

Los multilectores son bastante económicos también y tendremos en cuenta que suelen usar conexiones USB 2.0 y/o USB 3.0 para conectarse a nuestra placa base (no llevan conector de alimentación) y que ocupan una bahía externa de 3,5”. Teniendo esto en cuenta, solo tendremos que elegir el multilector que tenga las ranuras para las tarjetas que necesitemos.

Añadir alguno o ambos componentes será indiferente con respecto al uso que le vayamos a dar a nuestro ordenador (básico, estación de trabajo o “gaming”) por lo que los añadirlos o no, dependerá de si los vamos a usar.

La torre

Es el componente más visual del ordenador y el que recoge todos los componentes internos que componen al mismo. No hay que elegir, simplemente, una torre que nos guste, sino que también hay que tener en cuenta una serie de características tales como:

A) Compatibilidades: Hay que tener en cuenta cada componente y asegurarnos de que la torre puede albergar todos ellos:

Placa base: comprobar que tiene el mismo número de ranuras de expansión.

Disipador del procesador: comprobar que la altura máxima del disipador que soporta la torre sea superior en al menos 1 milímetro a la altura máxima de nuestro disipador.

Tarjeta gráfica: comprobar que la longitud de las tarjetas soportadas por la torre sea superior a la longitud de nuestra tarjeta gráfica, si la tenemos.

Disco duro, SSD, grabadores DVD y multilector: Comprobar que tenemos tantas bahías como necesitan nuestros componentes.

Algunos de estos datos son difíciles de encontrar en las características de las torres por lo que tendremos que investigar en las páginas de los fabricantes o mediante “reviews” o foros para reunir todos los datos.

B) Prestaciones: Son las prestaciones que nos aporta la torre como ventiladores adicionales, cantidad de puertos USB delanteros, controlador de ventiladores, filtros anti polvo, organizado de cables, zona de fuente de alimentación separada, etc.

Entonces… ¿qué torre necesito? Pues podríamos resumirlo de la siguiente forma:

Uso básico: Cualquier torre que reúna las características de compatibilidad y nos guste. No es necesario que tenga grandes prestaciones.

Uso de trabajo: Cualquier torre que reúna las características de compatibilidad, nos guste y nos proporcione una serie de prestaciones básicas como algún ventilador adicional o la posibilidad de ponerlos en el futuro.

Uso “gaming”: Cualquier torre que reúna las características de compatibilidad, sea espaciosa para mejorar la ventilación, nos guste y nos aporte prestaciones como ventiladores adicionales, filtros anti polvo, organizado de cables…

Los periféricos

Para terminar, nos quedan los periféricos, que son aquellos componentes externos que se conectan a nuestra torre. Los periféricos imprescindibles son el monitor, el teclado y ratón.

Debido a la gran variedad y necesidades de los usuarios seleccionaremos estos componentes en función de cada uno, teniendo en cuenta, por norma general, el tipo de conexión para poderlos conectar a nuestra torre ya montada y la necesidad o no, de las tecnologías que nos ofrece cada periférico en concreto.

Con esto ponemos fin a estos tips para hacerte un ordenador por piezas. Ahora sabrás y pagarás justo por lo que necesitas y tendrás la satisfacción de haberlo elegido por ti mismo.

Valora este artículo : 1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (1 votos, total: 4,00 de 5)

Queremos serle útil, y que estos consejos de tecnología y tips para hacerte un ordenador por piezas puedan ayudarle.


¿Notas algún cambio? ¿Conoces más Tips para hacerte un ordenador por piezas? Compártelo en los comentarios. ¡Aporta tus tips, nos encantará leerlos!

Anímate y deja un comentario!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *